Mi padre es de la ciudad de 同安市 (Tong’an), en la provincia de 福建 (Fujian), y mi madre es de 揭阳市 (Jieyang), en la provincia de 广东 (Guangdong/Cantón). Mi padre habla hokkien y mi madre teochew. Ambos son dialectos 闽南 (Min Nan) típicos del sudeste de China. Por ello, mis lenguas maternas son el 普通话 (mandarín), el 福建话 (hokkien) y el 潮州话 (teochew). Aunque únicamente en 普通话 (mandarín) realicé mi formación académica, equivalente a primaria, secundaria y bachillerato.
En la escuela china también estudié desde la infancia la principal lengua musulmana de Asia, el bahasa, ya que nací y crecí en Malasia. Posteriormente, también he estudiado inglés y catalán. No obstante, estas tres son lenguas adoptadas.
Me siento muy feliz de poder compartir mi cultura y mi lengua. Por eso me gusta tanto ser profesora de chino. Trabajo en Challenge Acadèmia d’Idiomes desde 2012, el año en que abrió sus puertas, y me gusta mucho trabajar en este centro educativo, ya que me permite transmitir el amor por mi cultura y mi idioma a los alumnos. En las clases nos sumergimos en actividades lúdicas y comunicativas centradas en los principales temas de vocabulario; leemos y practicamos la escritura de los ideogramas típicos del chino, los 汉字 (hànzì), así como el 拼音 (pīnyīn), y lo hacemos todo divirtiéndonos y pasándolo bien.
Me gusta mucho viajar, porque conocer el mundo me aporta nuevas visiones de la vida que me ayudan a ser más feliz. También me interesa mucho aprender la cocina de diferentes países y disfrutarla comiendo, especialmente si es muy picante. Me gusta la música porque me da el equilibrio perfecto entre el corazón y el intelecto, entre emoción y razón; por eso hago todo con música. Por otro lado, la música también es una buena vía de aprendizaje que utilizamos en las clases.